psicología deportiva

A la hora de escalar…

“La escalada es algo más que un deporte en el que prevalece la fuerza física por encima de todos los demás aspectos, psíquicos y fisiológicos.

Esto no quiere decir que la fuerza no tenga un papel importante en la escalada, por supuesto que esto no es así, pero antes que la fuerza se encuentran unos aspectos sobre los que, debemos hacer más hincapié.

Estos conceptos básicos son:

1. Control de la mente por encima de todo. Es de vital importancia. La escalada es un deporte de riesgo. El 50% de los errores que se producen en este deporte son debidos a descontroles y arrebatos causados por el temor a una caída.

Por eso lo primero antes de escalar debemos hacernos un esquema mental donde figuren los siguientes puntos: autocontrol, serenidad, y consciencia de estar haciendo las cosas correctamente.

2. Conocer nuestros límites. Conocer nuestras posibilidades. Nunca debemos apurar nuestras fuerzas, porque llega un momento en que no dominamos nuestros músculos. Si no se está seguro de algo rechazarlo. Esto es de vital importancia, no solo para la escalada sino también en cualquier aspecto de la montaña y de la vida cotidiana.

3. Conocimiento pleno de las técnicas de escaladaDominio de las maniobras básicas con la cuerda, saber mosquetonear (chapar) con soltura, saber asegurar correctamente a nuestro compañero, entendimiento con nuestra pareja y conocer técnicas de rappel, así como las técnicas básicas del arte de hacer nudos, nos supondrá el escalar sin más preocupaciones que el conseguir progresar y disfrutar de nuestra escalada.

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4. Poseer un material apropiado para nuestras necesidades. “Más vale que sobre que no que falte”. Esto no siempre es posible debido al elevado valor del material de escalada, pero sí que hay que tenerlo en cuenta siempre, ya que el salir a escalar puede ser una actividad agradable, pero se puede convertir en el peor día de toda nuestra vida si por falta de material o por un descuido nos encontramos atrapados en medio de la pared.

Hay que, tener la cabeza fría y mantener la calma. Si nos encontramos en una situación extrema hay que agudizar el ingenio y tratar de resolverla como buenamente podamos. De nada sirve el agobiarse, tan solo para perder el control. (…)”

Fuente: Hacemos Cumbre

El músculo mental (parte II)

alt-cerebro 2“También nuestra motivación afecta directamente a nuestro rendimiento: las personas que dan demasiado valor a una simple vía de escalada, que evalúan su propio espíritu en función de sus éxitos y sus fracasos, nunca apreciarán por completo su potencial.

Transportan consigo demasiado equipaje mental, están lastrados por los delirios de grandeza y por la imaginaria urgencia de escalar un pedazo de roca. Aligera la carga –o mejor, tírala- y despiértate.

Al margen de cómo te prepares mentalmente para una vía dura, en el mismo instante en que te ates la cuerda es hora de escalar, y nada más.

En el mismísimo límite de lo posible, parece que cuando más ‘lo intentamos’, peor nos sale. Déjate ir. No tengas miedo a fracasar, y probablemente no fracasarás. Y sobre todo, disfruta. Debes comprender que a medida que uno se aproxima a lo más alto, el juego mental lo es todo.”

*Texto extraído del manual ‘Chapa y Sigue, todo sobre escalada deportiva.’ John Long, Duane Raleigh, 1994. Ediciones Desnivel.

El músculo mental ( parte I)

alt-cerebro1“En escalada deportiva, el juego psicológico es en buena medida un ejercicio de liberación de las barreras mentales. Al prepararnos para una ruta cuya dificulta esté próxima a nuestros límites, es fundamental programar nuestra mente con imágenes visuales de las secuencias probables.

Sin embargo, retrotraer a la mente tales programas después de que nuestros pies de gato toquen la roca equivale a anular los beneficios del ritual de la ‘programación’ y afectar negativamente a nuestra capacidad de actuar en un estado ‘no mental’, culminación de la experiencia de la escalada.

Con frecuencia oigo a los escaladores lamentarse de lo complicado que es todo esto. Pero de hecho, escalar sólo resulta complicado cuando uno despega del suelo con la cabeza llena de esquemas mentales, máximas, ‘películas’, temores, dudas: todo el peso muerto psicológico que puede llegar a reunir una mente preocupada.

Trabaja la ruta, por supuesto, pero no hagas trabajar tu mente al mismo tiempo. Una vez encordado, olvídate de todos los rituales y las preocupaciones. Prácticamente todos los rituales mentales (aplicables a la escalada) aspiran a situarnos en esas aguas tranquilas más allá del querer y el inquietarse, más allá de los mantras, visualizaciones, libros y expertos; allí donde el cuerpo es libre para realizar su trabajo en un estado inocente y natural. Los maestros orientales sugieren que si durante la meditación una se encuentra con Buda, debe matar a Buda. Si estás sudando la gota gorda en una ruta de alta dificultad y de repente empiezas a obsesionarte con visualizaciones y conceptos técnicos, mata todas las ‘películas’ y conceptos y limítate a escalar.

Puede que los movimientos sean difíciles, pero estás capacitado para ello, porque para eso pasas la mayor parte de tus horas de vigilia moviéndote. Una gran parte de las funciones del cerebro están a disposición del movimiento físico, así pues deja que el cerebro haga su trabajo.”

(… y la semana que viene, la II parte)

*Texto extraído del manual ‘Chapa y Sigue, todo sobre escalada deportiva.’ John Long, Duane Raleigh, 1994. Ediciones Desnivel.